Para la entidad, la única posibilidad de resolver el conflicto es “pensar el mercado, la producción y el plan ganadero nacional”. En la cadena cárnica la presión impositiva “es tan alta que por cada kilo de carne 300 gramos son de tasas e impuestos”. El nivel de rentabilidad es “menor al de la década del ‘90 con la Convertibilidad”
El titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luciano Miguens, señaló ayer que “la única solución al tema carne es sentarse a una mesa de diálogo para pensar el mercado, la producción y el plan ganadero nacional”.
“El Gobierno tiene que estar de acuerdo en que es ésta la única salida”, agregó Miguens, en el marco de una recorrida con periodistas al predio ferial de Palermo a pocas horas del comienzo de la Exposición Rural de este año, prevista para mañana.
Miguens afirmó que “la cadena cárnica es muy compleja” y aseguró que “la Argentina debe entender la necesidad de nuestra industria agroalimentaria en mercados del mundo, porque si no se va a perder esta oportunidad única”.
“Si vamos a seguir en esta incertidumbre e imprevisibilidad, sin plan ganadero ni medidas de estímulo, van a bajar las inversiones y los productores ganaderos se van a volcar a la agricultura”, aseveró Miguens.
PRESIÓN IMPOSITIVA.
Por su lado, el jefe del Instituto de Estudios Económicos de la SRA, Ernesto Ambrosetti, advirtió sobre la “fuerte presión impositiva a la que deben hacer frente los productores”. “Todas las provincias que tenían superávit tienden a cero por lo que va a venir una mayor presión impositiva y el Gobierno bonaerense pretende aumentar al doble el Impuesto Inmobiliario Rural”, advirtió Ambrosetti.
El dirigente se quejó porque “en la cadena cárnica la presión impositiva es tan alta que por cada kilo de carne 300 gramos son de tasas e impuestos”.
El economista explicó que el ciclo de producción de un ternero lleva nueve meses de gestación y entre siete y nueve meses de lactancia, lo que implica un total de casi 20 mil kilos de pasturas y casi 80 litros de agua por día, y a lo que hay que sumarle 15 meses o más de engorde.
“Si se tiene en cuenta la inversión en insumos, previsión sanitaria, vacunas, personal y maquinaria, entre otras cosas necesarias para la producción de un ternero, estamos en un nivel de rentabilidad menor al de la década del ‘90 con la Convertibilidad”, aseguró Ambrosetti.
En este sentido, el dirigente indicó que el sector ganadero invierte más de 1.000 millones de dólares por año.
LA EVASIÓN.
En cuanto a lo manifestado por el subsecretario de Ingresos Públicos bonaerenses, Santiago Montoya, quien dijo que en el sector cárnico hay un 90 % de evasión, Ambrosetti aseguró que “si bien hay negro en todos los sectores de la economía, el ganadero fue atacado injustamente”.
“En el ganadero, la evasión no supera el 10 %; en cambio hay otros sectores con mayores niveles de evasión. No sé por qué se han ensañado tanto con los productores”, manifestó Ambrosetti.